Terminar la educación media en Chile se siente, muchas veces, como un espacio de ansiedades e incertidumbres. Entre los ensayos de la PAES, las notas de educación media (NEM) y la presión social, surge la pregunta que parece determinarlo todo: “¿Qué vas a estudiar?”. Sin embargo, la respuesta no debería ser una reacción al miedo, sino el resultado de un proceso profundo de exploración.
La elección de una carrera no puede basarse simplemente en supuestos o en lo que otros esperan: es un ejercicio de autoconocimiento esencial para identificar quién se es, qué apasiona y si las habilidades propias realmente conversan con las aspiraciones personales.
Claramente decisiones como estas no son fáciles y no pueden ser enfrentadas con soluciones simples, requiere atreverse a reflexionar y actuar para reconocer en base a tu identidad ¿qué te apasiona?, ¿qué cosas despiertan tu curiosidad?, ¿en qué temas estarías dispuesto a perseverar para aprender y mejorar constantemente?, ¿tus habilidades dialogan con tus aspiraciones y con el futuro que quieres construir?.
Dónde empezar: la identidad y proyecto de vida
El punto de partida del proceso vocacional debe ser la propia identidad. Lo ideal es que los y las jóvenes logren claridad sobre quiénes son hoy y, sobre todo, en quiénes desean convertirse. No se trata solo de elegir una profesión, sino de proyectar la vida en su conjunto.
Por ejemplo, quien se reconoce como alguien a quien le gusta hablar en público, o alguien que tiene facilidad para las matemáticas, o trabajar con otras personas, ya cuenta con una base para tomar una decisión conectada con su propia identidad.
Es fundamental descartar la idea de que existe una “carrera perfecta”. Lo que realmente existe son caminos que permiten expresar talentos e intereses acordes a las expectativas de cada persona. La clave está en encontrar ese espacio donde las habilidades innatas se encuentran con lo que el mundo necesita.
“El ideal es que tengan claridad de quiénes son y quiénes desean ser, qué intereses tienen y si sus habilidades son compatibles con estas. Si responden a estas interrogantes, pueden proyectarse y pensar, por ejemplo: ‘soy alguien que le gusta hablar en público, con intereses y habilidades en un área’, y con esa base claramente podrán tomar una decisión conectada a la realidad de cada uno», explica Patricio Olate, psicólogo y especialista de la UCSC.
Precisamente con este enfoque, la Dirección de Acompañamiento Académico al Estudiante (DAAES) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), a través de su Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE), ha diseñado una serie de talleres orientados a promover la madurez vocacional en estudiantes de educación media del programa PACE UCSC, con información que puede ser útil para cualquier estudiante. Estos talleres buscan que cada joven pueda construir su proyecto de vida desde el autoconocimiento, la planificación y la exploración informada.
Herramientas útiles al momento de elegir
Para que la transición desde la educación media no sea un salto al vacío, existen acciones simples que pueden ayudar a orientar en este proceso:
Los espacios de trabajo en el aula debieran promover que los estudiantes desarrollen la habilidad de búsqueda de información, toma de decisiones, autoconocimiento y exploración de roles. Por ejemplo, una de las actividades desarrolladas es el taller “Aventura Vocacional”, dirigido a terceros medios de la red del Programa PACE, propone una dinámica lúdica basada en desafíos que, a través de una historia, guían a los y las jóvenes a comprender qué es un proyecto de vida y por qué es importante construirlo. Cada desafío busca que los estudiantes reflexionen sobre sus recursos personales, sus habilidades y sus metas de cara al año siguiente.
La empleabilidad y remuneración
Es normal sentir temor por la estabilidad económica. Sin embargo, la recomendación de los expertos es no buscar pensando únicamente en el sueldo, sino informarse a través de fuentes confiables sobre la empleabilidad real. En Chile, el mercado laboral está fuertemente centralizado y muchas veces se satura. ¿Qué se recomienda?, revisar y contrastar diversas fuentes como el portal mifuturo.cl, el cual entrega datos sobre empleabilidad, ingreso, duración de carrera, taza de retención de estudiantes según cada institución, aranceles y la oferta académica en general.
También es crucial considerar que las oportunidades laborales pueden variar según el territorio, considerando que en algunas áreas de estudio la cantidad de instituciones que la imparten en una determinada región, el número de egresados vs la demanda laboral que la zona necesita, influyen en la posibilidad que se tiene de ingresar al mercado laboral. Por esto es importante sumar interrogantes como: ¿cómo es actualmente el campo laboral de esta área?, ¿en qué zonas existen más oportunidades?, ¿qué puedo hacer para diferenciarme?, entre otras.
«La estabilidad laboral no se alcanza de inmediato, y por eso los estudiantes deben enfocarse también en conocer el estado actual del rubro de su interés. En áreas como salud, en la provincia de Concepción existe una alta oferta de instituciones que imparten carreras afines, y en consecuencia, muchos egresados generan una menor probabilidad de inserción laboral rápida en la zona», advierte Patricio Olate.
«Si descubren que su área es muy competitiva, pueden anticiparse desarrollando estrategias que los distingan: fortalecer su marca personal, innovar en la forma de ofrecer sus servicios o utilizar las redes sociales para destacar sus competencias y diferenciarse profesionalmente», agrega.
¿Cómo aporta el PACE UCSC en esta línea a estudiantes de su red? Para apoyar este proceso, el programa desarrolla el taller “Geografía Vocacional”, dirigido los cuartos medios de establecimientos en convenio, en el que los y las jóvenes pueden responder el Inventario de Intereses y Aptitudes Vocacionales (INAP-V) y explorar un Mapa Vocacional basado en sus intereses, además de revisar según su resultado, portales de empleabilidad, información de carreras en la educación superior, duración de estas y otros datos relevantes a la otra de elegir qué y donde estudiar.
¿Y si se necesita un respiro? Tomarse un tiempo no es perder el rumbo.
Para muchos jóvenes, el último año de colegio es emocionalmente agotador. La presión por decidir puede nublar el juicio. Cuando se siente la necesidad de madurar o simplemente de ordenar los propósitos personales, tomarse un tiempo puede ser una decisión valiente y beneficiosa.
«En algunos casos, sí es recomendable tomarse un tiempo antes de decidir qué estudiar. La educación media puede ser un período difícil y emocionalmente demandante, por lo que no todos los jóvenes logran poner como prioridad su proyecto vocacional», explica Patricio.
Según datos del portal MiFuturo.cl del Ministerio de Educación de Chile, aproximadamente el 30% de los estudiantes deserta de su carrera en el primer año, muchas veces por falta de orientación vocacional previa o por no cumplir con las expectativas de la malla curricular.
Por lo mismo, un “año sabático” no tiene por qué ser un tiempo perdido si se tienen objetivos claros. Puede ser el espacio perfecto para realizar cursos cortos, conocer el mundo laboral, enfocarse en el desarrollo socioemocional o incluso prepararse en un preuniversitario con menos estrés. Este periodo permite conocer distintos ambientes y personas que ayudarán a proyectarse mejor.
En el Programa PACE de la UCSC el taller denominado “A tu manera”, diseñado para cuarto medio de la red de establecimientos, trabaja precisamente esta dimensión de la madurez vocacional: la toma de decisiones y la exploración de roles. A través de situaciones hipotéticas que demandan innovación y pensamiento crítico (como imaginar un mundo sin dinero físico o enfrentar una nueva pandemia), los y las jóvenes ejercitan su capacidad de resolver problemas desde el área vocacional que más les representa, ya sea tecnología, salud, creatividad u otros. Esta dinámica refuerza la idea de que la vocación se construye entre las cualidades personales y las necesidades sociales a la que podemos aportar.
Una breve reflexión
El futuro no es una sentencia: es un proyecto en construcción. Hoy los y las jóvenes cuentan con portales especializados, orientadores y profesionales dispuestos a compartir su experiencia. Iniciativas como las de la DAAES de la UCSC demuestran que la orientación vocacional es posible cuando se trabaja desde el acompañamiento cercano y el respeto por los ritmos de cada estudiante. La decisión más importante no es qué carrera elegir, sino cuánto está cada persona dispuesta a conocerse para hacer que esa elección tenga sentido para su propia vida.